
Luna y la luciérnaga curiosa
Una noche de verano, Luna conoció a una pequeña luciérnaga que quería ver el mundo.
Luna estaba sentada en el porche de su pequeña cabaña en el bosque. Las estrellas brillaban suavemente y los grillos cantaban una canción tranquila.
De pronto, una pequeña luz dorada se posó en su mano. Era una luciérnaga. — ¿Quién eres? — preguntó Luna con dulzura. — Soy Lila — dijo la luciérnaga —. Y quiero ver el mundo, pero el bosque me parece tan grande…
Luna sonrió y le ofreció su lámpara. — No tengas miedo. A veces, una pequeña luz junto a otra es suficiente para ver el camino.
Caminaron juntas, despacio, mientras Lila iluminaba las hojas y Luna iluminaba el suelo. Y aquella noche, descubrieron que la valentía no es ir sin miedo, sino caminar acompañados.
La valentía es más fácil cuando estamos acompañados. Una pequeña luz junto a otra hace un gran camino.
- ¿Cómo se llamaba la luciérnaga?
- ¿Qué le ofreció Luna a Lila?
- ¿Has tenido miedo alguna vez? ¿Quién te ayudó?
Cuentos de Luna

El barquito de Luna
Luna sueña con cruzar el mar en un barquito de madera para encontrar el amanecer.

La noche de las preguntas
A veces, mirar las estrellas es la mejor forma de pensar.

Luna viaja al espacio
Una noche, Luna soñó que un cohete dorado la llevaba a visitar los planetas.